Uno de los temas que suscita más debate en la sociedad es el relacionado con el dolor (al menos, es muy mediático, sobretodo, en el caso de Colombia, cuando se habla de las corridas de toros). Y no sólo al que padecen los humanos. Muchos de los argumentos esgrimidos por los defensores de animales y oponentes al consumo de carnes, tienen como base al dolor, el sistema nervioso y demás nociones que se desarrollan en pro de una suerte de empatía que debe existir con las especies que sufren porque las matamos para comerlas o cazarlas. En el texto que se presenta a continuación, esta idea del dolor se convierte en una piedra en el zapato o en la voz de una conciencia que remarca el malestar de saber que las langostas, al ser cocinadas vivas, golpetean la olla que les sirve de espacio donde mueren. Pese a esta molestia, el autor de la crónica, el conocido escritor, novelista y suicida David Foster Wallace, no toma un partido claro proanimalista sino que plantea y problematiza el concepto de dolor. Es un "pretexto" para iniciar un debate en este tema:
Oprimiendo acá se podrá bajar el libro completo donde se encuentra la crónica aludida.

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ResponderBorrarMuy interesante, es muy cierto en la actualidad ahi poca empatia con lo que nos rodea solo el hecho de sentir lo que La otra persona o animal siente, con eso Ayudamos bastante y podemos disminuir la crueldad en colombia.
ResponderBorrarSentir lo que un toro o una langosta siente, es ponernos en su lugar
He aqui la expresión: Te gustaria que te Hicieran lo Mismo, No verdad, entonces no lo Hagas.